Solárea y la democratización de energías limpias para pymes

Solárea y la democratización de energías limpias para pymes

La mayor fuente de energía en nuestro planeta es el Sol. Se estima que cada hora, la energía solar que llega a la Tierra es mayor a la que necesitan todos sus habitantes para satisfacer sus necesidades durante un año. Además, según la Asociación de Energías Sostenibles (NCSEA, por sus siglas en inglés) se define como una energía limpia, debido a que procede de una fuente renovable, es decir, que deriva de un proceso de autogeneración natural en cortos periodos de tiempo y no se puede agotar.

Pero, de nada sirve tener una energía limpia que no sea aprovechable, debido a sus altos costos para que sea transformada en energía de uso diario. Por ello, hay que tomar en cuenta el concepto de eficiencia energética, el cual abarca tecnologías, productos y servicios que permiten capturar y transformar energía solar en energía eléctrica u otros tipos de energía.

Dentro de este contexto nace Solárea, con el objetivo de democratizar el uso de energías limpias para pequeñas y medianas empresas (pymes) en Latinoamérica. “En Solárea, estamos creando un ecosistema de energías limpias donde sus distintos participantes trabajen para generar negocios sostenibles con impacto positivo en el medio ambiente”, comenta Eduardo Door, founder y CEO de Solárea.

Alrededor del planeta, diversos tipos de energía son utilizadas para producir energía eléctrica. Incluso, según la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA), alrededor del 40 % de las energías son destinadas a producir electricidad. Por tanto, la generación de electricidad es un componente importante de la huella ambiental que dejamos como sociedad. Lamentablemente, la producción y uso de energía han generado un impacto importante en la contaminación del planeta. 

Las principales fuentes de electricidad de la mayoría de países, provienen de la combustión de carbón y combustibles fósiles, que, asimismo, son los más nocivos debido a la cantidad de CO2 que emiten. Según un reporte del Banco Mundial, la contaminación que se genera por emisiones de CO2 causa más de 9 millones de muertes prematuras, esto es 15 veces más muertes que guerras u otras formas de violencia. El mismo Banco Mundial estimó que el costo del daño a la salud por la contaminación es del 5 % del PBI global, aproximadamente.

Existe una gran oportunidad en Latinoamérica y sobre todo en Perú, que es precisamente donde Solárea busca iniciar sus operaciones. La informalidad y la baja conciencia ambiental de las pymes peruanas han sido una barrera para trabajar con energías limpias. Sin embargo, esos mismos factores se han tornado en una oportunidad para Solárea ya que, con su plataforma 100 % digital y el proceso de educación, busca alcanzar un mercado de, al menos, 10 000 pymes en los próximos 5 años. 

La buena noticia es que, en las últimas décadas, los grandes avances en tecnología, permiten -en la actualidad- el aprovechamiento de energías limpias para generar electricidad, mejorando la eficiencia energética y haciéndola más accesible. Igualmente, se ha incrementado la toma de conciencia por parte de gobiernos y corporaciones sobre este tema, quienes actualmente están impulsando los principios ESG (Ambiente, Sociedad y Gobierno, por sus siglas en inglés), que son buenas prácticas para conseguir sostenibilidad del planeta y de la sociedad.

Solárea busca ayudar a las pymes a ser sostenibles y amigables con el medio ambiente y, a su vez, generar ahorros en sus consumos de energía. Para ello, dentro de la plataforma se brinda una minuciosa asesoría y se les presenta a desarrolladores de proyectos fotovoltaicos certificados, además de ofrecerles soluciones de financiamiento a un precio justo para que puedan llevar a cabo los diferentes proyectos.

La combinación de mayor conciencia, mejores tecnologías y mayor impulso de varios agentes en la sociedad, genera un entorno perfecto para buscar la adopción de energías limpias en la sociedad. Hasta el momento, se ha empezado a utilizar la energía solar en proyectos de gran escala, liderados por grandes corporaciones y por diferentes gobiernos, pero aún existe mucho trabajo pendiente para masificar su uso, tanto en pequeñas y medianas empresas como a nivel residencial. 

Para cumplir con la promesa, la plataforma Solárea conecta a cada pyme con desarrolladores de proyectos energéticos verificados y elabora propuestas personalizadas tomando en cuenta sus necesidades específicas. Asimismo, conociendo la barrera que significa el alto costo de implementación, facilita soluciones de financiamiento, considerando como criterio de calificación el impacto potencial de la implementación del proyecto en la pyme. “Entendemos que este tipo de proyectos no son atendidos por las instituciones financieras tradicionales, por lo que decidimos crear un fondo financiado por diferentes inversionistas, instituciones nacionales y extranjeras, para que exista una exposición de proyectos con energías limpias”, expresó Door.

Uno de los puntos diferenciales de Solárea es el desarrollo de proyectos que puedan generar bonos de carbono para comercializarse en el mercado voluntario de carbono y, de esta manera, generar ingresos adicionales a los proyectos de energía renovable que colaboran con la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero hacia la atmósfera y con la reducción de la huella de carbono. Para lograrlo, se han diseñado mecanismos para trabajar en conjunto con el Ministerio del Ambiente y otras entidades aliadas, cumpliendo así con los rigurosos estándares internacionales exigidos para la obtención y posterior comercialización de los certificados de reducción de emisiones. 

La puesta en valor de Solárea es facilitar el proceso de la economía circular a todo nivel, así como promover las inversiones privadas y de las ONG para el desarrollo de proyectos sostenibles en el sector energético, creando puestos de trabajo locales y reforzando conceptos sobre los beneficios de las energías limpias para la población. Todo esto y más, forma parte de su compromiso con la responsabilidad social y el cuidado del medio ambiente.